Nuestra historia

Introducción

El origen del palacio se remonta al siglo XVIII, cuando la Marquesa de Vega de Armijo conoce por primera vez la provincia de Córdoba de la mano de su marido. Se enamora de la Sierra de Hornachuelos y adquiere para su hijo, el conde de San Bernardo, diversas propiedades: la Dehesa de las Piedras, el Desmonte y la Hacienda de San Pedro de Alcántara. Una vez la propiedad pasa a manos del Conde de San Bernardo, éste unifica las haciendas bajo un solo nombre: Hacienda de San Bernardo, a partir del título que él ostentaba.

Marqués de la GuardiaMarqués de La Guardia

El conde de San Bernardo fue un erudito en temas agrícolas, llegado a ser alcalde de Madrid, Ministro de Estado y profesor de agricultura de S.M Alfonso XIII.
Construye un cortijo, que servirá de refugio de caza y alojamiento en temporada de montería. Dota a la finca de un molino de aceite de oliva, donde se prensarán las aceitunas de sus olivares, caleras para fabricar la cal necesaria, huerta donde se cultivan productos para el consumo propio y numerosas casitas de guardas en diferentes cuarteles para proteger la propiedad.

El cortijo original se reforma y amplía en el siglo XIX, pero será a principios del siglo XX cuando se realizarán las mayores reformas. El XV Marqués de La Guardia (2) construye a principios de siglo un ala nueva de estilo palaciego para albergar al rey Alfonso XIII, que se aloja en el palacio acompañado de destacados miembros de la nobleza española durante las monterías.

El palacio de San Bernardo albergará entre sus paredes al rey Alfonso XIII, que impresionado por el encanto de la finca, la visitará en seis ocasiones durante los años 1923, 1925, 1926, 1927, 1929 y 1930. Testigo de ello será la placa conmemorativa que se encuentra en el porche de entrada y la cadena que cuelga sobre la puerta de entrada como signo de la visita de un rey, según la costumbre española.

En diversas ocasiones, acompañan al Rey su primo, S.A. el Infante D. Alfonso, y otros miembros de la corte española, como los Duques de Medinaceli, de Almazán, de Arión, los Marqueses de Viana, de Almenara, de La Romana, los condes de Gavia, de Villagonzalo, de San Antonio, de Maceda, de Ribadavia, los Marqueses del Mérito, el Vizconde de La Rochefoucauld entre muchos otros miembros de la aristocracia europea.

Asistirán también a las monterías personajes ilustres de la época, como Rafael Guerra ‘Guerrita’, uno de los mejores toreros de la historia, gran aficionado a la caza y amigo del Rey, José Antonio Primo de Rivera, entre otras personalidades del momento.

Marqués de la Guardia, Reina Victoria y su hija Teresa

La finca adquiere en esa época gran fama como cazadero de primera categoría, por la gran cantidad de reses abatidas durante las monterías.

Los Marqueses de la Guardia y sus tres hijos pasarán largas temporadas en San Bernardo, disfrutando de la vida campestre y acercando a sus hijos a la naturaleza.

Varios años después, el actual rey D. Juan Carlos I, honrará de nuevo la casa con su presencia ( Será en febrero de 1961 cuando el entonces Príncipe de Asturias y heredero del trono, regrese a la Hacienda San Bernardo, siendo sus propietarios la Marquesa de La Guardia y su hijo, el Marqués de Quintana de las Torres. Será en estos años cuando San Bernardo recupere de nuevo su esplendor como cazadero, atrayendo nuevamente a miembros de la nobleza española y europea.

Actualmente, la Hacienda es propiedad de la Marquesa Vda. del XVI Marqués de La Guardia y de sus diez hijos que disfrutan la casa durante la temporada de caza y en periodos vacacionales.

Los Marqueses de la Guardia

El último Marqués de la Guardia, nieto por línea paterna de los Condes de San Bernardo y por línea materna de los Duques del Infantado, y su mujer, hija de los Marqueses de Casa Valdés y nieta de los Marqueses de Aranda, son grandes enamorados de la propiedad y realizan las últimas reformas en el palacio, en los años 90. Redecorarán los salones y dotarán a la casa de las mayores comodidades, como calefacción central y cuartos de baño en todos los cuartos de dormir.

Ambos, grandes aficionados a la botánica y expertos jardineros, realizarán también labores de acondicionamiento en los jardines, que adquieren un diseño más actual.

Del matrimonio nacerán once hijos que han heredado el enorme afecto de sus padres por esta lujosa casa de campo andaluza, que se ha convertido en lugar de reunión familiar y de descanso. San Bernardo será el paraíso escondido, un refugio del ajetreado mundo exterior, donde acercarse a la naturaleza en un entorno ideal.

La Marquesa de La Guardia con sus once hijos